Maestras del Perú: formar el futuro también merece el mayor reconocimiento
La educación es la base del desarrollo de una nación. En el Día de la Maestra Peruana, el país rinde homenaje a miles de mujeres que, con vocación, conocimiento y compromiso, forman a las nuevas generaciones y fortalecen el futuro del Perú.
Cada aula representa una oportunidad para construir ciudadanía, promover valores y desarrollar capacidades. Detrás de cada estudiante que progresa existe una maestra que dedica tiempo, esfuerzo y preparación para hacerlo posible.
Las maestras no solo enseñan matemáticas, comunicación o ciencias. También educan con el ejemplo, acompañan a las familias, orientan a sus estudiantes y contribuyen diariamente a la cohesión social y al fortalecimiento de la democracia.
Cada mejora salarial depende de la experiencia, los resultados obtenidos, la formación académica y el cumplimiento de rigurosos requisitos establecidos por la ley.
Los requisitos legales están vinculados principalmente a la ciudadanía, la edad y las condiciones de elegibilidad previstas en la Constitución y la legislación electoral.
Esta diferencia establece un marcado contraste entre ambos roles: mientras una maestra debe acreditar años de formación especializada y superar múltiples evaluaciones, el acceso al Congreso no depende de requisitos académicos.
Esta realidad alimenta un debate ciudadano sobre cómo el Estado valora a quienes tienen la responsabilidad de educar a las futuras generaciones.
En contraste, una docente de la primera escala magisterial recibe alrededor de S/ 3 500 por una jornada de treinta horas semanales.
Diversas organizaciones de la sociedad civil sostienen que quienes forman el capital humano del país deberían recibir una remuneración acorde con la trascendencia de su trabajo.
Cuando una maestra inspira a un estudiante, fortalece el desarrollo económico, la convivencia democrática y la igualdad de oportunidades para toda la sociedad.
Por ello, numerosos sectores ciudadanos impulsan una campaña para que el Estado destine el 20 % del Presupuesto Nacional a la Educación, convencidos de que el progreso del Perú comienza en las aulas.
Porque las maestras no solo enseñan contenidos: construyen ciudadanía, desarrollan talento, fortalecen la democracia y hacen posible el futuro del Perú.
La educación comienza con maestras altamente preparadas
Ser maestra en el Perú requiere años de formación profesional en educación, obtener un título pedagógico o universitario, realizar prácticas profesionales y asumir un proceso permanente de actualización.
La Carrera Pública Magisterial exige evaluaciones para el ingreso, ascensos basados en el mérito, capacitación continua y evaluación del desempeño durante toda la trayectoria profesional.
En otras palabras, la profesión docente demanda preparación permanente, responsabilidad ética y un compromiso diario con el aprendizaje de millones de niñas, niños y adolescentes.
Para ser congresista no existe requisito de formación académica
La legislación peruana no exige contar con un título universitario, un grado académico o una profesión específica para postular y ejercer el cargo de congresista.
Dos escalas salariales que reflejan prioridades distintas
Los congresistas perciben un ingreso mensual que, considerando remuneración y asignaciones autorizadas, supera los 29 mil soles.
Incluso una maestra ubicada en la octava escala y con una jornada laboral de cuarenta horas alcanza aproximadamente 9 mil 800 soles, cifra que continúa muy por debajo del ingreso total que recibe un congresista.
La diferencia supera ampliamente los 19 mil soles mensuales, aun cuando la docente haya dedicado años de preparación académica, experiencia profesional y evaluaciones para alcanzar la máxima escala.
Una diferencia que la sociedad civil invita a reflexionar
La comparación entre ambos ingresos ha dado lugar a un amplio debate ciudadano sobre las prioridades del Estado y la necesidad de revalorar la profesión docente.
También proponen fortalecer la inversión pública en educación para mejorar la infraestructura escolar, impulsar la innovación pedagógica y dignificar la carrera magisterial.
Una gobernanza democrática requiere escuchar estas voces y construir políticas públicas que coloquen a la educación en el centro del desarrollo nacional.
Invertir en las maestras es invertir en el Perú
Cada maestra educa a cientos, e incluso miles, de estudiantes a lo largo de su vida profesional. Su influencia alcanza a futuras generaciones de médicos, ingenieros, emprendedores, científicos, artistas y servidores públicos.
En este Día de la Maestra Peruana, 6 de julio, el mejor homenaje es reconocer que ninguna inversión genera un impacto tan profundo y duradero como la educación.
Fuera de juego
El Día del Maestro y la Maestra Peruana se celebra cada 6 de julio. Esta fecha, oficializada en 1953, está respaldada por la Ley de Reforma Magisterial Nº 29944 y su reglamento (Decreto Supremo Nº 004-2013-ED),
Escribe: José Fuertes Ortega – PERU News Comunidades Peruanas en el Exterior
