Según diversos analistas, los ocurrido en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, fue calificado como una noche extraordinaria para los demócratas.
Este triunfo del Partido Demócrata significa una victoria contundente al recuperar el control absoluto del Congreso, logrando mayorías tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.
Esta «ola azul» – como definen diversos analistas internacionales – redefine el equilibrio del poder en #Washington y altera el panorama para el resto del mandato del presidente republicano Donald Trum.
Contrapeso constitucional.
De acuerdo con proyecciones de The Associated Press y The New York Times, los demócratas aseguraron cómodamente la Cámara de Representantes (superando el umbral de los 218 escaños) y capturaron el Senado de EEUU. Políticamente, esto pone fin al gobierno unificado y activa los mecanismos de supervisión del poder legislativo hacia el Poder Ejecutivo.
Gobernabilidad y derecho al voto.
En sus primeras reacciones públicas, el presidente Donald Trump reconoció los resultados; luego dijo estar dispuesto a buscar soluciones conjuntas con los demócratas. No obstante, a través de redes sociales también sugirió el uso del veto presidencial como una herramienta de contención ante la nueva agenda legislativa de la oposición.
¿Qué puede y no puede hacer el presidente Trump?
la nueva composición del Congreso no anula la presidencia de #Trump; pero congela su capacidad de promulgar leyes e impulsa un periodo de intensa fiscalización y obligada negociación bipartidista para evitar la parálisis del gobierno.
Por ejemplo, no puede realizar reformas fiscales profundas, sin el consentimiento de los demócratas. Toda ley requiere la aprobación de ambas cámaras.
Igualmente, el presidente Trump, ya no podrá asignar fondos federales de manera discrecional, menos financiar nuevos proyectos sin negociar concesiones significativas con la mayoría demócrata.
El Senado (ahora bajo control Demócrata) tiene facultad exclusiva de confirmar o rechazar a los miembros del gabinete, embajadores y jueces federales, incluidos los magistrados de la Corte Suprema. Esto detendrá o diluirá los nombramientos de perfil más conservador.
Lo que puede hacer.
Ejercer el derecho de veto. Se trata de una herramienta de contención más poderosa. El presidente Trump ya advirtió que vetará cualquier ley de iniciativa demócrata, que considere «insensata». Para anular su veto, el Congreso necesitaría una mayoría calificada de dos tercios en ambas cámaras, algo muy difícil de conseguir.
Puede gobernar mediante órdenes ejecutivas o decretos presidenciales, para moldear la burocracia federal, interpretar normativas o dirigir la aplicación de políticas públicas, especialmente en prioridades de seguridad nacional o desregulación.
Escribe: Pedro Yaranga
