Señaló que ejercerá el cargo con responsabilidad, seriedad y una política de diálogo permanente
El magistrado Helder Domínguez asumió oficialmente la presidencia del Tribunal Constitucional (TC) y afirmó que su gestión estará orientada a fortalecer la gobernabilidad institucional, promover el trabajo colegiado y reducir la carga procesal que enfrenta el máximo intérprete de la Constitución.
Política de diálogo institucional
Durante la ceremonia de asunción realizada en la sede del organismo constitucional, Domínguez señaló que ejercerá el cargo con responsabilidad, seriedad y una política de diálogo permanente con los integrantes del Pleno y los trabajadores de la institución.
“Hoy asumo liderar al máximo intérprete de la Constitución peruana. Lo hago con absoluta responsabilidad, seriedad y trabajo en equipo”, manifestó.
Carga procesal supera los 8 mil expedientes
Domínguez informó además que el Tribunal Constitucional mantiene actualmente una carga procesal de 8,104 expedientes, por lo que anunció medidas para optimizar el trabajo jurisdiccional y avanzar en la reducción de los casos pendientes.
Derechos laborales de los trabajadores del TC
Asimismo, señaló que buscará fortalecer el sentido de pertenencia entre los trabajadores de la institución y garantizar el respeto de sus derechos laborales.
“Si somos un Tribunal protector de los derechos de los ciudadanos, también debemos ser respetuosos de los derechos de quienes contribuyen diariamente al fortalecimiento de nuestra institución”, indicó.
Garante de la Constitución
Durante su discurso, el magistrado reafirmó el papel del Tribunal Constitucional como garante de la constitucionalidad, la democracia y los derechos fundamentales, destacando su función en la preservación del equilibrio entre los poderes del Estado.
“Somos la voz de la Constitución. Nuestra tarea es restablecer el equilibrio de derechos, el equilibrio de poderes y el equilibrio de la relación Estado-sociedad y mercado”, sostuvo.
Nueva etapa del TC
Finalmente, convocó a magistrados y trabajadores a iniciar una nueva etapa basada en la confianza, el respeto a las diferencias y la tolerancia, con el propósito de fortalecer la institucionalidad democrática y el orden constitucional del país.
Fuente: Andina
