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Perú avanza hacia una identidad digital con la misma validez del DNI físico.

Perú avanza hacia una nueva etapa de identidad digital: el DNI digital tendrá la misma validez legal que el documento físico y podrá utilizarse en trámites presenciales y virtuales.

La medida busca facilitar la identificación desde dispositivos móviles, reducir procesos en papel y hacer más sencillos diversos servicios públicos y privados para la ciudadanía.

El cambio también plantea un reto: garantizar seguridad, privacidad y acceso para todos, especialmente para quienes todavía enfrentan dificultades para conectarse o utilizar servicios digitales.

¿Qué cambia para los ciudadanos con el nuevo DNI digital peruano?

El DNI digital será una credencial oficial almacenada en un dispositivo compatible. Su función será acreditar la identidad de una persona mediante mecanismos seguros de verificación.

Su reconocimiento legal significa que no será simplemente una imagen del documento físico. Tendrá mecanismos propios para comprobar que la identidad presentada es auténtica y vigente.

Además, podrá coexistir con el DNI convencional y el DNI electrónico. Esto permite avanzar gradualmente hacia la identidad digital sin obligar a abandonar de inmediato las modalidades existentes.

Seguridad y privacidad serán claves para utilizar la identidad digital

Para evitar suplantaciones, la identificación digital utilizará mecanismos de autenticación que pueden combinar datos personales, validaciones biométricas y elementos de seguridad.

Un aspecto importante es que la persona podrá autorizar qué información comparte. La idea es entregar solamente los datos necesarios para realizar cada trámite o servicio.

La credencial también utilizará códigos QR temporales y mecanismos criptográficos. Una fotografía o captura de pantalla del DNI digital no será suficiente para acreditar oficialmente la identidad.

El celular se convierte en una herramienta para acreditar identidad

La nueva modalidad está pensada para dispositivos móviles compatibles. Esto puede facilitar trámites cotidianos, especialmente cuando una persona necesita identificarse sin llevar consigo el documento físico.

Para obtenerla será necesario contar previamente con un documento de identidad vigente y completar un proceso de validación. También se requerirá un teléfono compatible con las condiciones técnicas.

El sistema contempla además mecanismos para que los padres puedan solicitar la identidad digital de sus hijos menores, ampliando progresivamente el alcance de esta nueva herramienta.

Una identidad digital que busca conectar servicios públicos y privados

La identidad digital no se limita a mostrar datos personales en una pantalla. Su objetivo es permitir verificaciones confiables dentro de un ecosistema donde diferentes entidades puedan reconocer una identidad válida.

El modelo contempla entidades que emiten credenciales, instituciones que verifican identidades y ciudadanos que mantienen el control de sus propios datos durante cada interacción digital.

Esta interoperabilidad puede beneficiar trámites relacionados con educación, vivienda, inclusión financiera, transporte y otros servicios, siempre que las entidades cumplan las reglas de seguridad y protección de datos.

Sociedad civil debe participar en la construcción de una identidad segura

La transformación digital también necesita escuchar a la sociedad civil. Organizaciones ciudadanas, especialistas y usuarios pueden ayudar a detectar barreras y exigir servicios accesibles para todos.

Sus reivindicaciones son especialmente importantes frente a la brecha digital. Una identidad moderna no debería convertirse en una nueva dificultad para personas con poca conectividad o escasas habilidades tecnológicas.

La participación ciudadana también puede aportar propuestas sobre privacidad, transparencia y seguridad. Así, la identidad digital podrá crecer como una herramienta útil, confiable e inclusiva para el país.

El DNI digital abre una nueva etapa para los trámites en Perú

La implementación será progresiva y permitirá que la identidad digital conviva con los documentos físicos y electrónicos. El objetivo es modernizar los servicios sin generar una transición abrupta.

El cambio puede reducir tiempos, facilitar gestiones remotas y disminuir el uso de documentos físicos. Pero su éxito dependerá tanto de la tecnología como de la confianza que genere entre los ciudadanos.

Para la población, el desafío será aprender a utilizar esta herramienta y conocer sus derechos. Para las instituciones, garantizar seguridad, inclusión y transparencia será fundamental para consolidar la identidad digital.

Fuente: PERU news – Escribe:  Dr. Jorge Luis Yrivarren Lazo.

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