«También propone incorporar a reservistas y expolicías como agentes penitenciarios.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez Miranda, manifestó que su gestión se orientará, en primer lugar, a poner orden en los penales para luego enfocarse en la resocialización de los internos. En ese sentido, también propuso incorporar a reservistas de las Fuerzas Armadas y exefectivos policiales como agentes penitenciarios.
«Para resocializar, lo primero es generar orden; sin orden en un penal, simplemente no hay autoridad y sin autoridad no hay rehabilitación», manifestó en Canal N.
El rol del agente penitenciario
Sostuvo que en el proceso de resocialización es fundamental el rol del agente penitenciario, quien debe realizar su trabajo diario con mística y valores.
«Para eso necesitamos, a mi manera de ver, y eso lo tendré que exponer ante el Consejo de ministros cuando se dé el tema, (el agente penitenciario) tiene que tener una formación castrense y para eso tenemos que convocar a los reservistas de las Fuerzas Armadas que, en lugar de estar mal pagados en compañías de seguridad privadas, deberían integrarse, previo concurso, a un mecanismo de agente bajo la óptica de la Superintendencia de Penales», expresó.
Formación en valores y convicción para defender a su país
En su opinión, una persona con formación en valores y una convicción para defender a su país, como lo tiene un militar o policía, puede ser capaz de no verse envuelta en la corrupción que generan líderes criminales presos.
«Las capacidades y competencias que han adquirido con dinero del Perú tienen que ser utilizados en aquellos lugares donde sí es necesario tener conocimientos técnicos. Hay gente, mayores y comandantes que han seguido cursos en Estados Unidos, China y Rusia, y están patrullando en un distrito», dijo al precisar que estas personas deben ser asimiladas al sistema penitenciario.
«No hay rehabilitación»
En otro momento, el titular de Justicia sostuvo que en nuestro país no existe rehabilitación de los presos, ante lo cual se requiere una gestión moderna del sistema penitenciario.
«El problema del crimen en el Perú, (es que) ha ido creciendo gracias a una serie de elementos; uno de ellos es que no hay rehabilitación, es un relato falso que nos han venido diciendo hace más de 30 años que el fin de la pena es la resocialización, enfocando todo el sistema en el delincuente en lugar de enfocar al usuario que es el ciudadano común, la víctima», anotó Ernesto Álvarez.
No hay dogmas que sean insuperables
Consideró que no se puede rehabilitar al reo y volver a insertarlo en la sociedad una vez alcanzada la libertad, «haciendo una especie de circuito de delincuentes» en los penales.
«La rehabilitación y el tratamiento de los penales tiene que ser tratado en un aspecto moderno, porque ahora en el siglo XXI ya no hay dogmas que sean insuperables, como, por ejemplo, la gestión privada y la construcción privada de penales; o no pensar ya en penales que demanden millones de dólares en cuanto a construcción, sino en penales diseñados para las personas que han sido condenadas no por un delito violento», aseveró.
En ese sentido, afirmó que debe tenerse penales para internos que no han cometido delitos violentos y que pueden ser penales más sencillos, más baratos, con materiales prefabricados, circuitos de alambrado y con condiciones básicas de dignidad.
Penales de San Juan de Lurigancho, deben estar destinados a reos de alta peligrosidad
Mientras tanto, desde su punto de vista, las cárceles grandes, como el penal de Lurigancho en Lima, deben estar destinados a reos de alta peligrosidad o personas que han cometido delitos violentos.
Asimismo, el titular de Justicia aseguró que el Poder Ejecutivo ha iniciado un acercamiento con el Ministerio Público y la Policía Nacional, para, conjuntamente con su sector y el Ministerio del Interior, abordar quién debe encabezar la investigación preliminar frente a los delitos.
Fuente: Andina
