Es una combinación de lo político y lo técnico, aunque con mayor peso de lo primero.
Fuerza Popular aporta pocos cuadros propios -los que tiene están concentrados en el Congreso-, patrón que se repite en los partidos de gobierno desde 1990, justamente con el gobierno de su padre, Alberto Fujimori. De allí que la presidenta haya convocado a dirigentes o exdirigentes de otros partidos del centro a la derecha, varios con experiencia previa como ministros de Estado, que, encabezados por Luis Galarreta, constituyen la columna política del gabinete.
No todos acreditan experiencia en el sector que ahora conducen, pero sí trayectoria política en otras arenas. El resto son profesionales de carrera destacada -como en el caso del MEF-, con experiencia previa en el sector público y no faltan, quienes siempre están en oferta.
Sin embargo, siendo la primera mujer elegida presidenta, solo designó a dos mujeres, y precisamente en las carteras donde suele designarse solo a mujeres. Llama también la atención que, tras un discurso de asunción centrado en la descentralización, el gabinete tenga un perfil mayoritariamente limeño.
Pero, lo que define a un gabinete no es solo su composición, sino el rumbo que le impriman quienes lo conducen. Keiko Fujimori y Galarreta pueden haber mostrado eficacia en el terreno electoral, pero la gestión ejecutiva exige otro tipo de destreza, experiencia, la de decidir bajo presión y sostener prioridades en el tiempo. Gobernar para todos los peruanos lo dicen todos, pero algunos requieren más del gobierno que otros. De esa capacidad de decidir y priorizar, dependerá el desempeño real del gobierno.
Escribe: Fernando Tuesta Soldevilla – Politólogo
