Un devastador incendio en la urbanización Manzanilla 2, La Victoria, dejó un trágico saldo de 10 personas fallecidas (incluyendo cinco menores), evidencia la alarmante crueldad de las bandas criminales.
De acuerdo con los testimonios de los sobrevivientes, el siniestro fue provocado por presuntos extorsionadores que prendieron fuego a vehículos de un negocio local. El avance de este delito mantiene en zozobra a ciudadanos y pequeños empresarios.
Estrategia criminal.
Los grupos de extorsionadores han migrado de amenazas verbales o cobros menores, a represalias letales, usando explosivos, armas o incendios provocados para amedrentar a quienes se niegan a pagar.
Esto es una muestra que la extorsión, ante la apatía de las autoridades, ya opera de manera consolidada en sectores vulnerables. Afecta principalmente al transporte público, el comercio ambulatorio y las pequeñas empresas multifamiliares.
Escribe: Pedro Yaranga cuneta X
