Columnistas Noticias

Nuestro país en su hora más difícil por efectos de la corrupción Odebrecht

Los sucesos de los últimos días, que involucran graves acusaciones realizadas por un colaborador eficaz contra la exalcaldesa Susana Villarán y sus principales funcionarios ediles, por las concesiones en favor de empresas constructoras brasileñas que involucran los peajes establecidos por Rutas de Lima y otras, parece ser la gota de agua que rebalsó la indignación de la Nación. La auto calificada última reserva moral del país, Susana Villarán cae abatida por el flagelo de la corrupción.

Esta situación que afronta la izquierda del país y la tiene acorralada, es celebrada ruidosamente por quienes se ufanan ser de derecha o independientes. Lógicamente que los actuales inquilinos del palacio municipal metropolitano se encuentran más que felices, sin embargo hay que recordar que para ellos existe un caso llamado Comunicore, que les persigue, los acusa moralmente, sin dejar de mencionar obras como las del bypass 28 de julio que merece más de una explicación.

“Mi corrupto es menos corrupto que el tuyo” expresó el periodista Beto Ortiz para graficar lo grave de esta situación moral y de corrupción que avergüenza al país.

Odios y enconos entre los sectores de la política peruana se derivan como secuela de esta situación. Una vez más comprobamos que los problemas del país y de los sufridos compatriotas es lo que menos interesan resolver a nuestros políticos. No se dan cuentan, son indiferentes a los problemas país. Falta de trabajo, bajo nivel educativo de nuestros niños y adolescentes, Ministerio Público cuestionado, un Poder Judicial que desde hace muchos años ocupa el primer lugar de desaprobación entre las instituciones del país, un Congreso de la República duramente cuestionado, ¿Puede? Un país vivir en paz con esta radiografía social. Definitivamente no.

La Nación necesita un shock de confianza, de esperanza indispensable en estos momentos, pero no vemos al Presidente de la República quien es el gran ausente y eso le hace mucho daño al país.

Hay una peligrosa actitud de enfrentamiento entre los sectores políticos, actitudes irreconciliables que son alimentadas desde diversos puntos de vista por medios de comunicación controlados por poderes económicos, se está haciendo demasiado daño al país y los que pagan los platos rotos de esta situación, son los ciudadanos de a pie, el ama de casa, el obrero, el transportista, el maestro y policía mal pagado.

Es hora de que las autoridades del país salgan a poner orden con firmeza ante tanto latrocinio de las riquezas del Estado, exigir al Ministerio Público, Poder Judicial que cumplan con sapiencia y entereza su papel que la Constitución y la ley les asigna. Acaso es mucho pedirles.

Como es posible, que el Ministerio Público ante tanta evidencia de corrupción en la municipalidad de Lima, solo pida impedimento de salida del país a la exalcaldesa y sus principales funcionarios y que las investigaciones para ellos prosigan con libertad, ¡no señor!, por menos cosas y delitos, existen miles de peruanos privados de su libertad sin tener juicio abierto menos sentencia alguna. Cuidado, nuestro país vive su hora más difícil ante tanta corrupción.

Escribe: Oscar Miguel Larenas Núñez – Director General

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *