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COP 23: Piden detener crímenes contra ecologistas

Avanza reglamento para cumplir con Acuerdo de París

Diversas manifestaciones contra amenazas, persecuciones, espionajes y crímenes cometidos contra ecologistas en diferentes partes del mundo, es lo que se pudo observar con mucha notoriedad en la Vigésima Tercera Edición de la Cumbre Mundial del Clima -COP 23- que anualmente realiza la Organización de las Naciones Unidas –ONU-, que esta vez tuvo como sede a la Ciudad de Bonn, Alemania.

El evento internacional estuvo presidido por la República de Islas Fiji, frente a la preocupante situación que viene atravesando esa nación insular con la subida del nivel de las aguas del Océano Pacífico por causas del calentamiento global y contaminación ambiental que están derritiendo los polos norte y sur de la tierra. Situación calificada como muy grave.

Delegaciones de todas las naciones del planeta se pudieron observar a cada instante en plena Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, CMNUCC, todos portando denuncias de ecologistas y propuestas científicas  frente a la difícil situación climática de la tierra cuyo panorama se vislumbra aun como desolador por las sequías, inundaciones, cambios repentinos de temperatura, rotura de la capa de ozono, entre tantos daños y males causados por el mismo hombre, inconsciente de sus acciones  como la tala indiscriminada de árboles, incendios forestales, contaminación de ríos, mares, ciudades, totalmente incomprensibles.

Llamó mucho la atención la forma de protesta de un grupo de ecologistas mujeres que se ubicaron precisamente en la zona principal de ingreso del hermoso recinto de Naciones Unidas en la Ciudad Bonn,  quienes luciendo mordaza color negro en señal de luto por los crímenes cometidos contra ecologistas, exigieron detener dichas acciones que se vienen cometiendo, especialmente contra mujeres,  es decir contra quienes alzan su voz de protesta por la tala de árboles, la deforestación y contra la contaminación ambiental.

La palabra de mujeres ecologistas

De tal forma pudimos escuchar a la española Corayna de la Plaza, quien en representación del Grupo Mayor de Mujeres Ecologistas recordó una vez más el crimen cometido contra Berta Cáceres, de Honduras, quien señaló que este tipo de hechos no deben silenciar la voz femenina que luchan contra la deforestación de sus tierras como ha venido sucediendo precisamente en Honduras y otros países.

De la misma manera, pidieron el reconocimiento de este movimiento femenino ante Naciones Unidas, además de ser incluidas en el Acuerdo de Paris para de esta forma enfrentar las amenazas, persecuciones y asesinatos contra quienes han alzado su voz de rechazo ante el grave daño que se viene cometiendo contra la biodiversidad con tala de bosques, contaminación de ríos y tierras.

La naturaleza no se puede vender

Típicamente ataviados, como fue el caso de  Ninawa Munikui de Brasil,  quien en su lengua nativa y en portugués llamó a no vender las tierras, pidió brindar protección a la madre naturaleza. «La madre naturaleza no se puede vender, no se puede dar al comercio», expresó con indignación,  «la naturaleza es sagrada y se debe respetar», dijo también.

Otro jefe nativo del Estado de Mato Grosso, de la comunidad de Kayapó, en Brasil, quien luciendo atuendo originario, de la misma forma denunció la tala indiscriminada de bosques, quienes han enfrentado incluso una brutal represión en su propia área nativa durante el gobierno de la Presidenta Dilma Russeff, cuyo propósito es instalar una gran hidroeléctrica. El gran problema es que dejaría sin tierras para vivir a los nativos, de ahí el rechazo de la comunidad.

La voz del campesino andino peruano presente en la COP 23

Tampoco pudieron faltar representantes peruanos provenientes de la Comunidad Campesina de Lares, Cusco, quienes también denunciaron en lengua nativa Inca, el quechua,  la deforestación y contaminación de sus tierras de parte de empresas mineras.

También se hizo presente y a través de una importante movilización por calles y avenidas de Bonn, Basilia Yanqui Flores de Puno en el altiplano peruano,  quien demandó a viva voz a «no vender y respetar la Pachamama porque la Pachamama es vida, es todo para nosotros» precisó.

Y así, se dieron diversas muestras de rechazo contra la contaminación de ríos, selvas, tierras agrícolas que se escucharon a cada momento en el máximo evento mundial en defensa de la tierra y el medio ambiente que anualmente organiza las Naciones Unidas,  dejando en claro que con ello, las voces y acciones por la defensa de la vida no deben acallarse.

Avances contra deforestación

Un notable avance en contra de la deforestación se pudo escuchar de la misma forma de parte de la representación centroamericana de Honduras a través de Donato Molina,  quien dio cuenta de la recuperación de más de 500,000 hectáreas de bosques, los que habían sido seriamente afectados por la plaga de la roya.

Molina expresó que aplicando nuevas técnicas anti plagas y un estudio minucioso se pudo recuperar dichos bosques que ahora están al servicio de la comunidad hondureña.

En este aspecto, bien cabe destacar el gran trabajo de conservación de bosques que realizan Alemania, especialmente en la Ciudad de Bonn, la misma que está rodeada de un gigantesco bosque, con el que se garantiza el suministro de oxígeno para la población en forma natural.

Avance en reglamento para cumplir Acuerdo de París

Entre tanto, se observó el notable avance en la elaboración del Reglamento del Acuerdo de París de la COP 21,  no obstante su intensa discusión hasta altas horas de la madrugada del pasado sábado 18 de Noviembre y en este sentido, Frank Bainimarama, Presidente de la COP 23 y Primer Ministro de Islas Fiji, destacó el esfuerzo de las delegaciones y señaló: «es un paso adelante para la puesta en marcha del pacto alcanzado en el año 2015, sin dejar de mencionar ir más rápido en su implementación.

No está demás señalar que entre los países que objetaron dichos avances figuran China, India, Arabia Saudita e Irán. Lo que querían estos países era desvirtuar el denominado Diálogo Facilitativo o de Talanoa, por el que los países asumen la obligación  de revisar la ambición de sus compromisos nacionales en 2018. El objetivo de este diálogo es comprobar que los compromisos acordados por cada país en el Acuerdo de París están en consonancia con la meta de mantener el aumento de temperaturas del planeta por debajo de los 2 grados.

Escribe: Cristian Cobeñas Benites – Enviado especial.

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