Locales Noticias

Carabayllo: Km 22 debería ser declarado en emergencia sanitaria

Caos vehicular, comercio ambulatorio, crisis de limpieza pública, inseguridad ciudadana es la problemática que identifica al km 22 de la carretera Lima – Canta jurisdicción del distrito de Carabayllo, que debe ser resuelta concertando el Gobierno Central, Ministerio de Salud, Municipalidad Metropolitana de Lima y Municipalidad de Carabayllo; en una mesa de concertación y diálogo, donde no deberían faltar las organizaciones vecinales y gremios de comerciantes debidamente acreditados para resolver en forma definitiva este delicado problema que involucra la salud pública y ambiental.

La indiferencia frente al cotidiano día a día, nos hace ver que lo malo de todos los días es normal, sensación de resignación frente al malestar que no le puede ganar, a la iniciativa de convertir una zona de caos, en una zona de atracción comercial, mejoramiento de calidad de vida y prosperidad de un distrito emprendedor.

El desorden urbano

El crecimiento desordenado de la ciudad se aprecia en diversos distritos emergentes de Lima metropolitana, con la presencia de un creciente comercio ambulatorio que genera en la ciudad, acumulación de residuos sólidos en sus calles, caos vehicular y la presencia de altos índices de inseguridad ciudadana. Para resolver esta situación, es necesario la concertación de las autoridades y la sociedad civil, un problema del tamaño que se describe, no lo resuelve solo la autoridad municipal distrital.

Las vías metropolitanas

Aquí tiene que intervenir la municipalidad metropolitana, ¿porque? Existe una vía metropolitana, la avenida Túpac Amaru, cuyo cuidado mantenimiento, señalización y control es competencia de Lima. La seguridad ciudadana y el control vehicular es competencia del Ministerio del Interior sin dejar de mencionar que el MTC debe organizar operativos para controlar la presencia de paraderos informales de empresas de transporte público en toda la zona.

Mesa de concertación

La municipalidad distrital, debe tomar la iniciativa y convocar a la conformación esta mesa de concertación para resolver el problema, que pasa por otro aspecto que existe en la zona, la creciente presencia de las llamadas ampliaciones de asentamientos humanos que día a día toman posesión de áreas de terrenos y realizan vivencia en las laderas de los cerros de alto riesgo. Lo dramático es que la vivencia genera necesidad de servicios como limpieza pública, electrificación, redes de saneamiento, seguridad ciudadana y transporte público.

No dejemos sola a la autoridad municipal

Esta apretada radiografía de la problemática de un sector altamente crítico, como es el Km. 22 de Carabayllo, no lo resuelve solo un alcalde distrital. Se debe considerar en la agenda pública para que se involucre a todos los sectores quienes tienen que participar. Aquí no hay más intención que la de comprometerse a cambiar la calidad como del sector que nos ocupa. Carabayllo exhibe un notorio cambio en infraestructura urbana y sobre todo en gestión de desarrollo humano. Es hora que la sociedad civil asuma retos y se comprometa formalmente a cambiar, no arrojando residuos sólidos en la vía pública, que los comerciantes respeten las vías públicas, que los transportistas respeten las reglas de tránsito y estoy seguro que empezará un nuevo amanecer para este gran cambio del Km 22 de Carabayllo.

Fuera de juego

Existe un problema social en la zona que motiva esta nota, la falta de trabajo ha llevado a cientos de personas a generar sus propios puestos de trabajo al margen de las normas municipales, la evasión tributaria es el resultado de esa informalidad, el crecimiento desordenado de la población se refleja en las ampliaciones donde existen decenas de familias que carecen de servicios públicos y generan residuos sólidos que son abandonados en plena vía pública. A esto se suma la creciente sensación de inseguridad ciudadana.

Rafael Alvarez Espinoza, en declaraciones a nuestro medio, nos informó que en toda la zona del Km 22 se aplica un plan de contención para la erradicación permanente y diaria de los residuos sólidos que se concentran en toda la zona. Cada dos horas se recorre con los carros madrina de limpieza pública para recoger los residuos sólidos en la berma central de la Túpac Amaru que es una vía metropolitana pero igual la limpiamos. El otro problema es la presencia creciente del comercio ambulatorio. Son decenas de pequeños agricultores que llegan a esta zona del Km. 22 para expender su productos. El otro lado de la medalla, es el comercio informal de otros rubros que existen en la zona. El problema es grande y cualquier autoridad no puede intervenir si previamente no se coordina para lograr su ordenamiento en forma pacífica y sostenida en el tiempo.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *