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Aniversario de Lima: Las regiones que formaron parte de la ruta de Pizarro

Desde su ingreso al Perú por Tumbes hasta la fundación de la Ciudad de los Reyes

Antes de elegir a Lima y fundarla, el 18 de enero de 1535, como capital de la Gobernación de Nueva Castilla, el conquistador español Francisco Pizarro recorrió más de 1,000 kilómetros desde su ingreso al Perú por Tumbes, pasando por Piura, Cajamarca, Junín, Cusco y otras regiones ricas en historia, cultura, belleza paisajística, gastronomía, entre otras potencialidades.

La travesía de los conquistadores liderados por Francisco Pizarro fue facilitada por el Qhapaq Ñan o Camino Inca que era la vía de comunicación terrestre que unía a todo el Tahuantinsuyo durante el imperio inca. Este medio les permitió avanzar con rapidez y seguridad por las diversas regiones, tanto a lo largo de los Andes como de manera transversal hacia la costa.

Tumbes

La primera localidad que conoció Pizarro fue Tumbes, un cacicazgo al que arribó en abril de 1532 y donde instaló una guarnición militar. Allí permaneció hasta el 16 de mayo de ese año, cuando emprendió el viaje hacia Piura.

La belleza de las playas, el clima tropical y los ingentes recursos naturales de los que gozaba entonces y que impactaron a los conquistadores, siguen siendo en la actualidad los principales atributos que caracterizan a la región Tumbes. Allí destacan, por ejemplo, el Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes y el Parque Nacional Cerros de Amotape, dos áreas naturales protegidas por el Estado poseedoras de una enorme biodiversidad.

Piura

El segundo destino de la expedición de Pizarro fue la región Piura. El 25 de mayo llegó a Poechos, localidad habitada por indios tallanes y gobernaba por el curaca Maizavilca. Luego de explorar el valle del río Chira y doblegar a los curacazgos de la región, Pizarro fundó la villa de San Miguel de Tangarará, nombre primigenio de la ciudad de Piura, el 15 de agosto de 1532.

Esta fue la primera ciudad española fundada en el Perú y en todo el hemisferio sur. Allí se levantó también la primera iglesia católica. Tiempo después, en 1588, la ciudad de Piura se trasladó a donde se halla actualmente, en el valle del río Piura.

Pizarro partió de Piura el 8 de octubre de 1532 rumbo a Cajamarca, donde se encontraba el inca Atahualpa. Al avanzar por la cordillera de los Andes Pasó por Cajas, Huancabamba (conocida por sus emblemáticas lagunas), Serrán, y luego transitó por territorio de la región Lambayeque.

Piura es hoy uno de los destinos turísticos más importantes del norte peruano, gracias a sus hermosas y apacibles playas, mar extraordinariamente rico en recursos hidrobiológicos, su bosque de algarrobos, su ancestral cultura, suculenta y variada gastronomía, entre otros atractivos.

Lambayeque

Al recorrer la región Lambayeque, los conquistadores se desplazaron por Copis, Motupe, Jayanca y Túcume. El 30 de octubre, Pizarro llegó al pueblo de Cinto, que sería el origen de la ciudad de Chiclayo.

El 4 de noviembre Pizarro prosiguió su marcha, pasando por Reque, Mocupe y Saña, donde encontraron una bifurcación en el camino. Uno de ellos llevaba a Chincha y el otro a Cajamarca. El conquistador decidió avanzar rumbo a Cajamarca para encontrarse con el inca Atahualpa.

Aunque los conquistadores españoles comandados por Pizarro no llegaron a conocerla por completo al priorizar su encuentro con el soberano inca, la región Lambayeque es actualmente uno de los principales destinos turísticos del norte peruano.

Posee una vasta herencia cultural que tiene como emblema mayor al Señor de Sipán, cuyas osamentas y fastuoso ajuar funerario, descubiertos en 1987, marcaron un hito sin precedentes para la arqueología peruana. En esta región se encuentran los museos más importantes del norte peruano, que albergan el legado de las culturas Lambayeque y Mochica. Pero también se encuentra en la región Lambayeque áreas naturales de gran belleza paisajística y biodiversidad como el Santuario Bosque de Pómac y la reserva Chaparrí.

Cajamarca

Francisco Pizarro y sus huestes llegaron a Cajamarca el 15 de noviembre de 1532. En esa ocasión, el inca Atahualpa se encontraba en Pultumarca, que es actualmente el distrito de Baños del Inca, donde descansaba en las fuentes termales que existen allí.

Al día siguiente se concretó el encuentro entre el conquistador español y el soberano del Tahuantinsuyo, en lo que es actualmente la Plaza de Armas de Cajamarca. Allí fue capturado, apresado y ahorcado Atahualpa, quien según los cronistas de entonces negoció su libertad a cambio de entregar a sus captores ingentes cantidades de oro y plata. Testimonio de este hecho es el llamado Cuarto del Rescate, edificación de piedra inca ubicado a pocos metros de la Plaza de Armas.

Cajamarca es actualmente una región que concita cada vez más la visita turística, gracias a su belleza arquitectónica, mezcla de herencia inca y española, así como por su encantador paisaje donde destacan atractivos como la Granja Porcón, Cumbemayo, las ventanas de Otuzco, Namora, sus baños termales y su exquisita gastronomía.

La Libertad y Áncash

El 17 de agosto de 1532 llegaron los conquistadores a Huamachuco, capital de un gran señorío y centro religioso donde se rendía culto al dios local Catequil.

El 8 de septiembre, los españoles continuaron la marcha al sur a través del Callejón de Huaylas y pasaron por Andamarca, Corongo, Yungay, Huaraz y Recuay.

Jauja

Tras pasar por la sierra de Lima (Cajatambo y Oyón) y permanecer poco tiempo en Tarma y Chacamarca (Junín), Francisco Pizarro y los otros conquistadores llegaron a inicios de octubre de 1532 a Jauja.

Pizarro se percató que se había alejado mucho de San Miguel de Tangarará (Piura), la primera ciudad que fundara en el Perú, sin dejar en el camino asentamientos españoles para conservar lo ganado. Atraído por la comarca en que ahora se hallaba, que era abundante en recursos, decidió fundar una nueva ciudad.

Sin embargo, debieron transcurrir dos años para la fundación de la ciudad de Jauja, dado que la prioridad de Pizarro fue llegar al Cusco, la capital del Tahuantinsuyo.

En efecto, el 25 de abril de 1534, Pizarro fundó la ciudad aprovechando el amplio valle en el que se ubicaba (el más ancho de toda la Cordillera Andina). La fundación se realizó bajo el nombre de “Santa Fe de Hatun Xauxa” utilizando la denominación quechua que los incas otorgaron a la localidad. 

Cusco

Llamada también la “Capital histórica del Perú”, por haber sido la ciudad más importante del Tahuantinsuyo durante el imperio de los incas. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1983 por la Unesco, la ciudad del Cusco es denominada la “Roma de América” debido al gran y variado patrimonio monumental que posee.

El protagonismo del Cusco continuó con la conquista española. Francisco Pizarro fundó a la usanza española, y sobre la base de la urbe inca, la nueva ciudad con el nombre de “Ciudad noble y grande”. En la plaza principal de la ciudad inca se construyó la Plaza de Armas y los palacios de la nobleza que la rodeaban fueron convertidos en predios de los conquistadores y en iglesias católicas.

La ciudad de Cusco se convirtió en un importante centro comercial y cultural de los Andes dado que se encontraba en la ruta que conectaba Lima con Buenos Aires. De esta manera, fue tomado como cabecera de la administración virreinal en el sur del país.

Sin embargo, la administración virreinal prefirió la ubicación de Lima (fundada dos años después que Cusco, en 1535) debido a la cercanía de esta urbe costera con el puerto y desde allí facilitaba el viaje hacia España.

Fundación de Lima

Los conquistadores españoles dudaron mucho antes de elegir a Lima como la capital del incipiente virreinato. Primero buscaron un lugar central en la Sierra, y en 1533 optaron por el bello valle de Jauja, pero el lugar no fue aceptado de buena gana por los hispanos debido a su lejanía del mar. Poco después se funda la segunda capital en San Gallán, en las cercanías de Pisco, pero el intento fracasó por falta de recursos.

En 1534 Francisco Pizarro envió desde Pachacámac una expedición, cuyo fin era buscar un emplazamiento estratégico y pródigo en recursos. Al poco tiempo encontraron el señorío del cacique Taulichusco y les pareció ideal porque contaba con buen clima, una población pacífica, frutales, bosques y redes de acequias y caminos dignos, según ellos, de los romanos. En definitiva, el lugar era perfecto: estaba cerca del mar, pero lo suficientemente retirado como para dar seguridad a sus vecinos en casos de ataques.

Un año después, el 18 de enero de 1535, Francisco Pizarro fundó la ciudad con el nombre de “Ciudad de los Reyes”, en conmemoración de la visita de los tres reyes magos al niño Jesús luego de su nacimiento.

Fuente: Andina

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