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478 aniversario de Arequipa y sus áreas naturales protegidas

Se trata de un Santuario Nacional, una Reserva Nacional y una Reserva Paisajística

La región Arequipa cuenta con tres áreas naturales protegidas, categorizadas como Santuario Nacional, Reserva Nacional y Reserva Paisajística. Con motivo de celebrarse el 478° aniversario de fundación de la Ciudad Blanca, se dio a conocer las zonas administradas por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP).

La región Arequipa cuenta con tres áreas naturales protegidas, categorizadas como Santuario Nacional, Reserva Nacional y Reserva Paisajística. En víspera de celebrarse el 478° aniversario de fundación de la Ciudad Blanca, conozca estas zonas administradas por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNAMP).

Las tres áreas naturales protegidas existentes en la región Arequipa

Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca

Esta área natural protegida fue creada oficialmente el 9 de agosto de 1979 para proteger los hábitats de 207 especies de fauna y 358 de flora, así como los recursos paisajísticos de esta zona altoandina.

Tiene una extensión de 366,936 hectáreas y comprende las provincias de Caylloma (región Arequipa) y de General Sánchez Cerro (región Moquegua). La altitud promedio es de 4,300 metros sobre el nivel del mar.

Según el SERNANP, para acceder a la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca se debe tomar la ruta que parte en dirección Yura-Juliaca, la antigua carretera de Cabrerías o la carretera Arequipa-Chiguata- Puno. La reserva nacional se encuentra extensamente poblada. La mayor parte de su territorio pertenece a trece comunidades campesinas y en su interior existen más de cien propiedades privadas reconocidas por la legislación vigente.

Esta área natural protegida se distingue por la presencia de los majestuosos volcanes Ubinas, Pichu Pichu, Misti y Chachani, en la parte suroeste, y por los nevados Chuccura y Huarancante, en el lado norte.

Las planicies altoandinas, salpicadas de hermosas lagunas y bofedales, completan el gélido paisaje de la mayor parte del territorio habitado principalmente por camélidos sudamericanos y por un gran número de aves terrestres y acuáticas, como lo certifica su designación como sitio RAMSAR desde el 2003.

La Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca fue concebida inicialmente como un lugar para la protección de vicuñas, pero hoy representa, además, la principal reserva de agua de la ciudad de Arequipa y alrededores.

Este singular ecosistema proporciona un valioso e irremplazable servicio ambiental: los vientos que vienen desde el altiplano puneño-boliviano provocan lluvias, nieves y granizos, entre los meses de octubre y abril, que son retenidos por los yaretales, queñuales, pajonales y tolares, almacenándolos en los bofedales, lagunas y en el subsuelo. De allí es liberada lentamente a lo largo del año, con lo cual se regula el ciclo hidrológico, para beneficio de las comunidades.

Todas estas características, sumadas a sus caprichosas formaciones rocosas, sus restos arqueológicos, la rica cultura viva de sus actuales pobladores y su fácil accesibilidad, la convierten en una de las más valiosas áreas naturales protegidas del país.

Fauna y flora

Los vertebrados están representados por 207 especies, de las cuales 37 son mamíferos y 158 aves. También se ha reportado la presencia de 5 especies de reptiles, 4 de anfibios y 3 de peces. Los herbívoros característicos de la fauna típica de la puna son los camélidos sudamericanos: llama (Lama glama), alpaca (Lama pacos), vicuña (Vicugna vicugna) y guanaco (Lama guanicoe).

También se encuentran: tarucas (Hippocamelus antisensis), vizcachas (Lagidium peruanum), puma (Puma concolor), gato andino (Oreailurus jacobita), el osjollo (Oncifelis colocolo) y el zorro andino (Pseudalopex culpaeus). Entre las aves residentes destaca la huallata o ganso andino (Chloephaga melanoptera) por su abundancia, el pato cordillerano (Anas specularioides alticola) y los flamencos o parihuanas (Phoenicoparrus jamesi, P. andinus y Phoenicopterus chilensis).

La flora está conformada básicamente por 358 especies de plantas, donde destacan las especies herbáceas y arbustivas. Entre las principales asociaciones vegetales están el pajonal de puna o pastizal altoandino, el matorral desértico, los bofedales y el queñual.

Infraestructura

En el Centro de Interpretación en Tocra y en los puestos de control en Salinas Huito y Cañahuas se puede divisar el paisaje. Del mismo modo, a lo largo de la carretera asfaltada que cruza la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca se puede encontrar servicios básicos de alimentación y abarrotes, así como patrullaje policial.

Esta reserva natural cuenta con una buena red de caminos que permiten acceder a gran parte del área natural protegida, como al circuito de su contorno donde se puede apreciar sus principales atractivos.

Estos son los volcanes Chachani, Misti, Pichu Pichu y Ubinas, la laguna de Salinas, la Pampa del Confital, las formaciones rocosas de Mauca-Arequipa o las de Pillones y Puruña en Pampa Cañahuas, la Laguna del Indio, las pinturas rupestres de Sumbay, varios y extensos bofedales, cráteres volcánicos como Chucura y aguas termales como las de Umalaso.

Adicionalmente, se puede apreciar una extensa red de ríos y riachuelos donde se contempla los diversos ecosistemas, la fauna y la flora característicos de la región. Asimismo, dentro de la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca se puede practicar deportes de aventura compatibles con la categoría de protección de la reserva nacional, tales como la pesca de trucha en época autorizada, el andinismo en los espectaculares volcanes, así como el ciclismo y las caminatas.

Clima

En la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca se registra temperaturas medias muy bajas que oscilan entre 2°C y 8°C. Las amplias fluctuaciones térmicas se dan, tanto en el día como en la noche, así como entre la sombra y la exposición al sol. Presenta promedios anuales de precipitación de 200 a 600 milímetros, principalmente de enero a marzo, período en el que cae el 65% de las lluvias. Durante casi todo el año se presentan heladas que pueden llegar a -20°C.

Santuario Nacional Lagunas de Mejía

El Santuario Nacional Lagunas de Mejía se ubica en los distritos de Mejía y Dean Valdivia, en la provincia de Islay, a escasos metros del mar. Su extensión es de 690.6 hectáreas e incluye varios tipos de hábitats, como totorales, pantanos, monte ribereño, gramadales y playas arenosas.

Creado el 24 de febrero de 1984, este santuario nacional es considerado como uno de los humedales más importantes de la costa peruana. Además, fue designado como un Sitio Ramsar en 1992 y junto con el río Tambo, como un Área Importante para Aves por BirdLife International.

La presencia de estos humedales tiene mucha importancia debido a que cumplen una función valiosa para las aves migratorias como sitio de descanso y alimentación. Las Lagunas de Mejía se constituyen como el único hábitat en casi 2,000 kilómetros de costa con condiciones ambientales óptimas para el normal desarrollo de las poblaciones de aves residentes y migratorias.

Visitar estos humedales es una experiencia sumamente valiosa. Además, su fácil acceso y facilidades para recorrerlos garantizan un encuentro perfecto con la naturaleza.

Fauna y flora

El Santuario Nacional Lagunas de Mejía es el único lugar en el Perú donde habita la choca de pico amarillo (Fulica rufifrons) y donde anidan la gaviota capucho gris (Larus cirrocephalus) y el ostrero común (Haematopus palliatus).

La fauna ornitológica del santuario abarca la presencia de más de 80 aves entre residentes y migratorias. Destaca la presencia de la gaviota de Franklin (Larus pipixcan), el fringilo apizarrado (Xenospingus concolor), el playero blanco (Calidris alba) y el flamenco común o parihuana (Phoenicopterus chilensis).

Se ha reportado, además, la presencia de diferentes especies de zambullidores, patos y chocas, especialmente de la polla de agua (Gallinula chloropus), especie que cuenta en este lugar con una de las densidades poblacionales más altas del planeta. Adicionalmente, se puede observar varias aves guaneras en la parte marina del santuario.

En la desembocadura del río Tambo es frecuente encontrar al martín pescador chico (Chloroceryle americana), al gallinazo de cabeza roja (Cathartes aura), a la garza blanca pequeña (Egretta thula), a la garza azul (Egretta caerulea) y a la garza pechiblanca (Egretta tricolor). Asimismo, se puede observar diferentes especies de gaviotas y gaviotines, según la época del año.

Otras especies que habitan el área incluyen a los sapos (Bufo limensis), las lagartijas (Microlophus tigris), (Liolaemus insolitus) y a los gekos (Phyllodactylus gerrhopygus), (Phyllodactylus angustidigitus); mamíferos como el zorrino (Conepatus chinga), el grisón (Galictis cuja), el zorro costeño (Pseudalopex sechurae), la nutria de mar (Lontra felina) y el cuy cimarrón (Cavia tschudii). En los espejos de agua se encuentra a varias especies de peces e invertebrados que sirven de alimento a las aves.

En la zona se registra además 48 especies vegetales superiores y 17 especies de algas o plantas inferiores. El monte ribereño presenta especies arbóreas de hasta 5 metros de altura, principalmente el pájaro bobo (Tessaria integrifolia) y el sauce cimarrón (Salix humboldtiana); especies arbustivas como la callacasa (Baccharis salicifolia) y la chilca (Baccharis glutinosa); y especies herbáceas.

La especie dominante en los totorales es la matara o totora (Typha angustifolia), la de los gramadales es la grama salada (Distichlis spicata), que puede encontrarse asociada a la verdolaguilla (Salicornia fruticosa), predominante en algunas zonas, al junco (Scirpus americanus) y a la grama dulce (Paspalum vaginatum). La especie dominante en los juncales es el tuto o junco (Scirpus americanus), y en el salicornial la especie dominante es la verdolaguilla (Salicornia fruticosa).

Turismo

El turismo local se remite al valle de Tambo y a los pueblos vecinos como El Boquerón, Cocachacra, Mejía y Mollendo. Este es un turismo recreacional y de playa en los meses de verano, y se produce fundamentalmente en la denominada Playa de la Motobomba.

El turismo nacional de veraneantes, basado fundamentalmente en los visitantes provenientes de Arequipa, Lima y otros lugares del Perú, se concentra en los balnearios de Mollendo y Mejía.

El turismo internacional o receptivo visita la zona casi exclusivamente por las aves allí presentes, es un turismo de tipo ornitológico (birdwatchers). El circuito Lagunas de Mejía comprende, de norte a sur, las tres lagunas: Mejía, Iberia y Boquerón, con miradores y señalización. Además, existe un sendero pedestre para visitar el monte ribereño.

Clima

Las precipitaciones en el área son escasas, presentándose comúnmente las denominadas garúas producto de las neblinas invernales. El clima del lugar es propio de la zona de vida desierto seco-templado cálido o desierto superárido-templado Cálido, caracterizado por ser extremadamente árido. Debido a la escasez de precipitaciones o la ausencia total de éstas, algunos años son hidrológicamente secos.

Durante los meses de verano la temperatura promedio es de 24.8°C, y en invierno 18.9°C; la precipitación total promedio anual es de 10.8 milímetros.

Reserva Paisajística Subcuenca del Cotahuasi

La Reserva Paisajística Subcuenca del Cotahuasi, creada el 23 de mayo del 2005, está ubicada en la provincia de La Unión y es el área natural protegida más extensa de la sierra peruana. Tiene una extensión de 490,450 hectáreas. Posee uno de los cañones más profundos y hermosos del planeta: Cotahuasi, el cual se extiende desde las faldas del nevado Solimana hasta la confluencia con el río Ocoña. En el sector de Ninacocha, el cañón supera los 3,500 metros sobre el nivel del mar.

La Subcuenca del Cotahuasi es una muestra representativa de los Andes Tropicales del sur del Perú que, por su localización en los Andes Meridionales y en las partes altas del río Ocoña, dispone de condiciones geográficas únicas que originan una diversidad biológica de importancia global en cada una de sus doce zonas de vida, las mismas que se distribuyen en un espacio que va desde los 950 metros de altitud y se eleva por el cañón hasta nevados superiores a los 6,100 metros de altitud.

Esta subcuenca alimenta casi en su totalidad al río Ocoña, que es el segundo río más importante de la costa peruana por el volumen de agua en el período de estiaje. Asimismo, en este lugar, las áreas de nevados y lagunas conforman una de las principales reservas de agua dulce en los Andes Occidentales. Además, el aislamiento de la cuenca ha permitido que no se desarrollen actividades contaminantes del agua, suelo o aire, constituyéndose en valores esenciales del ambiente.

La Cordillera del Huanzo le asigna un valor ambiental particular a la cuenca, debido a que está considerada como un “hotspot” (punto caliente de biodiversidad) de los Andes Meridionales por tener de alto valor biológico.

En los alrededores del cañón se han identificado templos y zonas arqueológicas con extensos y antiguos andenes que reflejan el ingenio de los pueblos oriundos en adaptarse a su entorno conservando el ecosistema de manera armónica. Otro valor importante de esta reserva paisajística es que alberga una gran diversidad cultural.

Fauna y flora

En la Reserva Paisajística Subcuenca del Cotahuasi se ha reportado la presencia de 211 especies de vertebrados, 158 aves, 33 mamíferos, 7 anfibios, 8 reptiles y 5 peces. Así, por ejemplo, se puede observar al carpintero peruano (Colaptes rupicola) al pito (Colaptes rupícola) al aguilucho común (Buteo polyosoma), al aguilucho cordillerano (Buteo poecilochrous). También se puede apreciar un mamífero endémico del lugar: la comadrejita (Thylamys pallidior) y un ave endémica: el fringilo apizarrado (Xenospingus concolor).

Destaca además la presencia de las tres especies de flamencos (Phoenicoparrus andinus), (Phoenicoparrus jamesi) y (Phoenicopterus chilensis); y de carnívoros como: el gato andino (Oreailurus jacobita), el zorro andino (Pseudalopex culpaeus) y  el puma (Puma concolor). Entre los herbívoros están la vicuña (Vicugna vicugna), el guanaco (Lama guanicoe) y la taruca (Hippocamelus antisensis); y entre los reptiles la culebra ciega (Leptotyphlops sp.).

En cuanto a la flora, en esta reserva paisajística se registra 108 especies de flora endémica para el país, entre ellas las más importantes son jara jarul (Abutilon arequipense), hierba tarasa (Tarasa marinii), chavelina (Malesherbia angustisecta) y tarhui (Lupinus paruroensis), entre otras.

Existen especies silvestres que habitan entre los 3,900 y 5,000 metros sobre el nivel del mar como yareta (Azorella compacta), sasawi (Leucheria daucifolia), mamamlipa o wamanlipa (Senecio violaefolius) y popusa (Xenophyllum poposum), las cuales son utilizadas por la medicina tradicional.

En las partes altas se utilizan otras especies para construir viviendas como el ichu (Stipa ichu). También destaca la presencia de bosques de queñua (Polylepis sp.). En las laderas rocosas se encuentra la puya Raymondi (Puya raimondii) y en los bofedales destaca la tola (Parastrephia lucida).

Ecoturismo

Dentro de la Reserva Paisajística Subcuenca del Cotahuasi   se puede observar diversas lagunas con ecosistemas complejos y frágiles como Huanzococha, Paniura y Apalcocha. A su vez se pueden contemplar las cataratas de Sipia, con una impresionante caída de 150 metros, y la de Oskune, con 80 metros, entre otras.

Existe también pinturas rupestres, sitios arqueológicos y numerosos canales de riego que complementan el imponente sistema de andenerías. También se puede encontrar cerca de 200 fuentes termales (casi cada pueblo tiene una) con temperaturas entre 25° y 100°C, siendo la de Luicho la más visitada y con infraestructura para recibir al turista.

Cerca del poblado de Ocoruro existen pequeños volcanes y géiseres que burbujean a más de 50°C. La belleza escénica incluye, además de vistas panorámicas desde miradores elevados, nevados como el Solimana y el Firura, o la cordillera del Huanzo, con varios picos. Se puede visitar también los bosques de piedras de Huito y de Santo-Santo que incluyen más de 5 kilómetros de piedras erosionadas por el viento.

Es recomendable, además, visitar los rodales de puyas Raymondi en Huaynacotas y Puyca, o en Lauripampa y Tauna, donde están protegidas por la población local; los rodales de cactus columnares en Quechualla, así como los bosques de queñuales en Andamarca, Sayla, Puyca, Toro y Cahuana.

Clima

El clima varía según la altitud. Se puede encontrar desde el semicálido muy seco del desierto costero hasta el muy frío en las partes más altas y en la tundra seca, atravesando zonas templadas en los valles interandinos bajos.

Fuente: Andina – LZD / MAO

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